El Universo de Tupay: Edwin Castellano celebra 30 años de folklore, hermandad andina y el regreso histórico de Fernando Torrico
A tres décadas del nacimiento de la agrupación boliviana, su fundador repasa la vitalidad del folklore en las nuevas generaciones, las colaboraciones estelares de su nuevo disco y la esperada gira internacional que los traerá a Argentina y Europa.

Tupay
Cochabamba, Bolivia
Puntos Clave de la Charla
- El origen y concepto detrás de las canciones de Tupay
- La autogestión y el armado de giras por el interior del país
- Instrumentación y búsqueda sonora identitaria
- Próximos lanzamientos y presentaciones en vivo
Crónica & Reseña Periodística
1. El origen del Universo Tupay: De la escuela de Los Kjarkas al sueño de Pacha
La historia musical de Edwin Castellano está ligada indisolublemente a las páginas más gloriosas del folklore andino. Desde su infancia en Bolivia, la música corrió por sus venas como un llamado inevitable. A la temprana edad de 17 años, en 1983, mientras salía bachiller, tuvo la fortuna de integrarse a Los Kjarkas, el grupo más representativo del país.
"Toda mi vida ha estado dedicada a la música desde que era niño, desde muy pequeñito. A temprana edad tuve la fortuna de integrar Los Kjarkas. Tenía 17 años, en el 83, estaba saliendo bachiller. Estuve muchos años con ellos, años maravillosos, recuerdos hermosos que marcaron mi vida y fueron una experiencia muy enriquecedora. Escribí muchísimas canciones para el grupo y grabamos muchísimos discos."
Sin embargo, tras una década de éxitos y aprendizaje, surgió en Edwin y otros integrantes un deseo ambicioso: universalizar la música boliviana y llevarla a mercados internacionales con un sonido fresco y contemporáneo. Así nació Proyecto Pacha, una breve pero fulgurante alianza conformada por cuatro de los miembros más importantes de los Kjarkas: Elmer Hermosa, Gastón Guardia, Fernando Torrico y el propio Edwin.
Proyecto Pacha fue concebido bajo el apadrinamiento del legendario productor argentino Bebu Silvetti, quien vistió las composiciones folklóricas con un barniz y un sabor de proyección internacional. Aunque el proyecto duró poco debido a diferencias internas sobre el rumbo que debían tomar los músicos, marcó un punto de no retorno. Cuando Elmer y Gastón decidieron regresar a Los Kjarkas, Edwin y Fernando decidieron mantener viva la antorcha de su "idea loca".
"Al ver que nos quedábamos solos con Fernando Torrico, Bebu Silvetti nos dijo: 'Fernando tiene una voz maravillosa, los dos son buenos cantantes, componen, arreglan... Cuando yo termine de instalar mi empresa disquera en Estados Unidos (Forever Music), los primeros artistas que voy a firmar van a ser ustedes'. Así que tuvimos la fortuna de nacer con semejante padrino."
Impedidos de usar el nombre de Pacha en la práctica, asumieron el nombre de Tupay (que significa "encuentro" en quechua) e iniciaron hace tres décadas una andadura histórica con el lanzamiento de su disco debut América Latina, producido por Silvetti y propulsado por el éxito arrollador de sencillos como "Qué más, qué más".
2. El folklore como revolución juvenil: Entre Luna Park y el "reggaetón en lata"
En una época dominada a nivel global por la música urbana y el reggaetón, la persistencia y el vigor de la música de raíz boliviana es un fenómeno sociológico que no deja de sorprender a propios y extraños. Edwin lo explica con orgullo y claridad: Bolivia es uno de los pocos países de América Latina donde el folklore no es una reliquia del pasado, sino el ritmo principal que mueve y moviliza a la juventud.
"La música boliviana es un fenómeno en nuestro país. Debe ser de las pocas músicas folclóricas donde toda la juventud baila y se apropia de ella. De eso somos responsables los compositores y músicos que hemos creado canciones y hemos ido evolucionando con el pueblo y la juventud."
Para ilustrar este fenómeno, el maestro relató su experiencia apenas unas horas antes de la entrevista. Tras llegar de La Paz, detalló cómo se presentaron como el show estelar de la noche en dos de las discotecas más masivas de la movida nocturna boliviana:
"Anoche fuimos el número estelar de folklore en dos lugares gigantescos donde habitualmente se escucha música urbana. Uno de ellos en El Alto de La Paz, en una discoteca llamada Luna Park donde entran 3,000 personas, y luego en la zona sur de la ciudad, en otra discoteca llamada Green con unas 1,500 personas. Fue un éxito rotundo. Nuestra música boliviana arrasa con la juventud."
El relevo generacional y la madurez artística de las nuevas voces
Esta vitalidad y apropiación del folklore por parte de las nuevas generaciones no solo se limita al baile en las discotecas; también se manifiesta en el surgimiento de jóvenes creadores que asumen la herencia musical con una solidez y madurez sorprendentes. Durante la entrevista, los conductores recordaron el paso por su estudio de una de las grandes revelaciones actuales del sur de Bolivia:
"Hemos tenido la suerte de recibir en este espacio a Ceci Camacho, una joven talentosísima de Tarija, y nos sorprendió muchísimo la madurez musical para tan joven edad, la responsabilidad con lo que lleva arraigada su tradición, sus raíces."
Ante este elogio, Edwin Castellano no dudó en ratificar el talento de la joven artista, validando su proyección artística y el camino de excelencia que representa:
"Así es, Ceci Camacho es una de las jóvenes cultoras de la música tarijeña y chaqueña que está empezando pero con mucha fuerza y con mucho acierto de verdad."
Frente a esta solidez de los nuevos exponentes folclóricos, Edwin Castellano ofrece una ácida y estudiada crítica sobre el mercado de la música comercial actual. Aunque se reconoce como un estudioso de los géneros musicales de los países vecinos, marca una distancia insalvable con la inmediatez y la falta de trascendencia de la música urbana:
"Las grandes industrias de la música invierten mucho en promocionar a sus artistas urbanos, pero yo me pongo a reflexionar y digo: este género apareció con mucha fuerza, pero ya veo que está tambaleando. Los reggaetoneros están empezando a hacer cumbia y otras propuestas porque el mercado se los marca. Componen canciones cada cinco minutos, pero son canciones que duran un mes, tienen fecha de vencimiento rápida, como las latas. ¿Quién va a componer en el ritmo de reggaetón un tema como 'Zamba de mi esperanza' que hayan cantado nuestros abuelos, nuestros padres, nosotros y que seguirán cantando nuestros hijos y nietos? No creo que de aquí a cinco o diez años nuestros hijos canten 'La Bichota' de Karol G, de verdad."
3. Universo Tupay: El puente de colaboraciones que derriba fronteras
Para conmemorar estas tres décadas de trayectoria, Tupay ha dado vida a Universo Tupay, un ambicioso proyecto de colaboraciones internacionales que busca conectar generaciones y geografías musicales. El álbum no solo revisita los clásicos del grupo, sino que incorpora a algunas de las voces más destacadas del continente.
Entre las colaboraciones más emotivas se encuentra la participación del virtuoso argentino Nahuel Pennisi en el tema "Voy a ponerle firma al amor", una sentida canción de amor que Edwin escribió originalmente para su esposa.
La grabación de "Voy a ponerle firma al amor" escaló a dimensiones épicas al contar con los arreglos de Poppi Spatocco y la interpretación de cuerdas de la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Budapest en Hungría.
Edwin relata la conmovedora anécdota que vivieron con Nahuel durante el rodaje del videoclip en Buenos Aires:
"Decidimos hacer una producción gigante. Nos fuimos a Buenos Aires para grabar el tema con Nahuel Pennisi como él se lo merece. Fue un acierto llevar cámaras, porque mientras él cantaba y nosotros escuchábamos del otro lado del estudio como parte de la dirección, lo estábamos filmando todo. Y en medio de la grabación, mientras cantaba con ese sentimiento espectacular, se le escapó una lágrima. No nos dimos cuenta en ese momento, pero el productor nos lo advirtió después: 'Miren esa imagen donde Nahuel lagrimea al cantar'. Son cosas impagables, maravillosas, y hoy la gente puede ver ese videoclip en YouTube. Verlo cantar así es el mejor pago del mundo."
El álbum abre un abanico de colaboraciones sumamente diverso, que incluye leyendas y nuevas promesas:
- Peteco Carabajal y Cali Carabajal: Edwin compuso una chacarera junto a Cali. Cali creó la música y Edwin le puso la letra. Les gustó tanto la experiencia que ya planean una segunda chacarera doble que grabarán próximamente con un invitado de lujo: El Chaqueño Palavecino.
- Elvis Crespo: El ícono del merengue se sumó a la aventura interpretando un enérgico caporal folklórico, una de las fusiones más frescas y sorprendentes de la placa.
- Jerome: Un joven y popular artista cruceño especializado en fusiones tropicales. Juntos realizaron un remix de tres himnos históricos de Edwin Castellano: "Quema quema", "Soy Caporal" y el infaltable "Cholero". El experimento ha sido un éxito masivo en redes sociales, superando el millón y medio de reproducciones en YouTube en apenas un mes.
- Agua Marina (Perú) y Dyango (España): Sumando el romanticismo y el sabor tropical que siempre han caracterizado la propuesta de Tupay.
- Facundo Toro y Los Nombradores del Alba: Edwin reveló en primicia una nueva "travesura musical" que acaba de grabar para el volumen 2 de Universo Tupay: una poderosa y alegre fusión que une el cuarteto cordobés con el tinku boliviano.
- Pol Mun: Una estrecha amistad nacida en la ruta y las videollamadas nocturnas que pronto cristalizará en la grabación de una zamba conjunta que actualmente están componiendo.
4. Las voces de Tupay: Del vacío tras la partida de Torrico a la consolidación de Iver Villarroel
La trayectoria de un dúo tan emblemático no ha estado exenta de momentos difíciles. El mayor desafío para Edwin Castellano llegó cuando su compadre y socio fundador, Fernando Torrico, decidió dar un paso al costado por razones familiares para mudarse a los Estados Unidos, donde hoy en día se desempeña como pastor de una iglesia cristiana.
"He tenido mucha fortuna eligiendo la primera voz de Tupay. Fernando no es solo un gran cantante, sino un músico excepcional y un compositor de talla. Cuando tomó la decisión de irse por temas familiares, me quedé solo. Éramos Tupay y de pronto aparecí solo. Me desesperé, fue muy difícil y hasta cruzó por mi mente la idea de dejar la música. Pero tras unos meses de reflexión dije: 'No, yo vine con un objetivo a este mundo y tengo ese regalo de Dios, ese don'. Así que decidí continuar."
En su búsqueda por reinventar el dúo, Edwin reclutó primero a Jimer Guachalla (ex-integrante del grupo Siembra), una voz extraordinaria que lamentablemente falleció hace unos años. Posteriormente, la vida lo condujo hacia Oruro, la capital del folklore de Bolivia, donde descubrió a Iver Villarroel, quien formaba parte de la agrupación Pasión Andina.
La elección de Iver Villarroel resultó ser un acierto estratégico y artístico brillante para Edwin, debido a una condición muy particular del cantante en su grupo anterior.
"Iver tenía su participación en Pasión Andina, pero él no era la primera voz del grupo. Eso fue lo mejor de todo, porque para mí hubiera sido muy difícil poner una primera voz que ya era conocida y asociada directamente a otra agrupación. Cuando lo llamé, él ya se había retirado de la música y se estaba dedicando a su profesión: es abogado. Integrarse a Tupay fue un momento que le alegró la vida."
¡Exclusiva! El regreso temporal de Fernando Torrico para la gira mundial
Para alegría de los fanáticos históricos de la primera época, Edwin Castellano reveló una de las sorpresas mejor guardadas de este aniversario: tras realizar las gestiones correspondientes, Fernando Torrico se unirá a Tupay como invitado especial en los escenarios internacionales durante el mes de noviembre de 2026. Acompañará al grupo en su gira de dos semanas por Europa (que constará de ocho presentaciones) y estará presente en el histórico concierto programado en el Teatro Ópera de Buenos Aires.
5. El arte como la única y verdadera diplomacia latinoamericana
Más allá de los escenarios, las luces y los discos, Edwin Castellano concibe la música como una herramienta de sanación y unidad continental. En su reflexión, lamenta la incapacidad de la clase política para hermanar a los pueblos de América Latina y resalta que son los artistas quienes, de manera natural y sin buscarlo, terminan borrando las fronteras.
"La diplomacia y los políticos se aplazan todos los días en querer unir nuestra América Latina. Los artistas y el arte somos el único medio por el cual podemos unirnos y hacer desaparecer esas fronteras que nos dejaron de herencia por intereses geopolíticos y económicos."
Para Edwin, el impacto espiritual de sus canciones en la vida cotidiana de las personas comunes es el logro más grande de su carrera. Conmovido, relató la historia de un actual senador de Lima (Perú), el más votado de la ciudad, quien lo visitó en su casa para compartir un testimonio conmovedor:
"Vino a mi casa a compartir y me decía: 'Tuvimos problemas muy difíciles de salud con uno de mis hijos y lo único que nos acompañaba y nos daba fuerzas era el primer disco de Tupay, América Latina. Nos sentábamos, nos abrazábamos, nos tomábamos un pisco y llorábamos juntos. Tu música está metida en nuestra alma'. Conocernos en persona fue muy emocionante. Me gusta cocinar, así que le encendí el carbón, le preparé un asado y conversamos cosas hermosas. ¿Cómo vas a pensar que en un momento tan difícil de la vida de un ser humano que vive en Perú, tu música le haya acompañado y dado fuerzas para seguir adelante?"
Por supuesto, la música de Tupay también ha sido la banda sonora del amor para miles de parejas. Uno de los entrevistadores le confesó a Edwin haber conquistado a su actual esposa dedicándole fragmentos del clásico "Prohibido amarte". Ante esto, el maestro lanzó entre risas la que sin duda es la frase dorada de este encuentro:
"Si Dios no hubiera hecho que seamos músicos, moríamos vírgenes, hermano. La música nos salvó en todo sentido."
6. Un consejo para el futuro y la esperada gira por Argentina
Firme en su convicción de trabajar incansablemente por la "excelencia de la música boliviana", Edwin Castellano prefiere no preocuparse demasiado por el legado lejano o los reconocimientos póstumos —un hábito que critica con dureza de la cultura latinoamericana, donde "somos expertos sepultureros que reconocen a los grandes creadores solo cuando están en el cajón"—. En cambio, prefiere enfocarse en hacer las cosas con honestidad y calidad en el presente.
A los niños y jóvenes que hoy sueñan con emprender el difícil e ingrato camino del arte, les hereda un consejo fundamental basado en la preparación académica y espiritual:
"Como músico, les digo que en cualquier profesión uno lleva la ventaja cuando está preparado. Si sienten en el corazón que quieren dedicarse a esto, estudien música. Tienen que prepararse musicalmente para que su propuesta sea competitiva. Y lean mucho también, para que sus letras sean encantadoras, sean poesía, y no como el reggaetón, que parece una confesión en la comisaría de la policía."
Próximas Fechas de la Gira en Argentina
La gran comunidad folklórica argentina tendrá la oportunidad de celebrar los 30 años de la agrupación en las siguientes fechas confirmadas para el mes de noviembre de 2026:
- 26 de Noviembre de 2026: Concierto estelar en el prestigioso Teatro Ópera de Buenos Aires, con la participación especial de Fernando Torrico.
- 27 o 28 de Noviembre de 2026: Presentaciones en las provincias de Salta y Jujuy (norte argentino), donde el maestro promete sellar el encuentro personal con sus seguidores compartiendo unas buenas empanadas, un asado y descorchando vinos con sus colegas músicos de la región.